Edificio Alberto Lleras Camargo

Dirección
Calle 19 N° 1-37 E
País
Colombia
Ciudad
Bogotá
Area
3.300 mt²
Autor(es)
Daniel Bermúdez y Cía. Ltda., Arq. Daniel Bermúdez Samper, Arq. Guillermo Bermúdez Umaña
Colaboradores
Arq. Iván Osuna Mota, Arq. Ricardo Montoya Ballén, Arq. Mónica Villalobos Leal, Arq. Catalina Ian
Propietario
Universidad de Los Andes
Cálculo Estructural
Proyectos y Diseños, Luis Enrique García
Estudio de suelos
Maldonado Ingeniería S.A.
Instalación hidráulica y sanitaria
Proyectos Hidráulicos S.A.
Instalación eléctrica y telefónica
Fernando Acosta y Asociados
Empresa Constructora
Interplan Ltda.

Revista Habitar No. 87 de Junio de 1991 / Revista Noticreto No. 27 de 1993 / Revista Proa No. 414 de Marzo de 1993 / Revista Reflejos Edificio No.1 Enero-Febrero-Marzo de 1993 / Revista Arquitectura No. 8, México Abril de 1993 / Guía arquitectónica de Bogotá - Colombia, Alberto Saldarriaga. Publicaciones varias periódico El Tiempo y Revista Habitare No. 332/ Guia Enarca de Arquitectura Tomo 2 – Bogota Centro Historico, 2002 / Archivos de Arquitectura Antillana AAA-19, Arq 2004 Colombia, República Dominicana, Septiembre 2004 / Revista Mundo No. 16 – Daniel Bermudez, El Arquitecto De La Luz

MEMORIA DESCRIPTIVA

El edificio Alberto Lleras Camargo, ganador del premio de Diseño Arquitectónico en la XIII Bienal de Arquitectura de 1992, es pieza fundamental del Plan de Ordenamiento adoptado por la Universidad de los Andes en 1989, el proyecto es, más que un edificio, un recorrido y lugar de encuentro al aire libre, así como un importante ordenador y gestor de interacciones entre las diferentes dependencias y espacios abiertos del Campus.

El lote de implantación, estrecho y alargado, se encontraba afectado por un fuerte declive y por la presencia hacia oriente del antiguo edificio de Ingeniería, hacia el sur por bloques de aulas y oficinas y hacia occidente por cobertizos de origen industrial. Pese a las diversas limitantes, el predio tenía una virtud: en su longitud comunicaba el centro del Campus con la ciudad en el preciso punto de encuentro de las Avenidas Jiménez y Circunvalar, importantes vías de la capital.

El edificio asume por tanto la responsabilidad de integrar la Universidad con el exterior y de establecer conexiones necesarias entre los edificios existentes, dispersos en las partes baja y alta del Campus. En lugar de elevarse sobre el terreno estrecho, el proyecto se encuentra deliberadamente enterrado y al hacerlo su cubierta se convierte en el principal acceso y eje circulatorio de la Universidad, compuesto por terrazas, escalinatas, lucernarios y jardineras. Con todo lo anterior el área del terreno ocupada por la construcción es recuperada y devuelta a la Universidad como zona útil. Esta restitución, sin embargo, plantea desafíos de circulación, iluminación y ventilación que se resuelven mediante diferentes estrategias

De la gran cubierta escalonada descienden dos puntos fijos hacia el interior del nuevo edificio que alberga, sobre una superficie construida de 5.045 m², un bloque de aulas, dos hemiciclos, un auditorio y servicios complementarios. Además del programa requerido el proyecto contempla la creación de un importante espacio abierto que hace las veces de ágora y de auditorio al aire libre para 1500 personas.

El edificio, prácticamente invisible desde su parte superior, cuenta con una gran fachada acristalada hacia occidente que ilumina todos los salones. Hacia el oriente el bloque de aulas esta separado del terreno por un muro de contención que sigue con precisión la curva y los niveles del terreno. Entre el muro y los pasillos que distribuyen a los diferentes salones se abre paso un gran vacío por el que desciende la luz hasta los pisos inferiores. La rugosidad de los bloques de concreto que construyen el muro curvo absorbe el exceso de ruido y genera una textura que acompaña el recorrido iluminado por el sol, en este gran cañón de luz que comparten los pasillos y espacios comunes de todos los niveles.